La obesidad afecta a la salud en general. No solo provoca problemas cardiovasculares y psicológicos, sino que la salud bucal también se resiente. Obesidad y enfermedades periodontales van de la mano.

Estos dos trastornos asociados aparecen en números alarmantes en las personas jóvenes, especialmente en la franja de edad de los menores de 30 años. Las condiciones de la vida moderna parece ser uno de los factores claves.

¿Cuál es la relación entre obesidad y salud bucal?

La enfermedad periodontal es una inflamación de los tejidos de la boca. Produce la reducción de las encías y el daño en las piezas dentales; como consecuencia, los dientes se van debilitando cada vez más.

En una persona obesa existe una superproducción de células adiposas, que son las que acumulan grasa en el cuerpo. Estas células producen modificaciones químicas y hormonales, y son las responsables de la inflamación de diferentes zonas del cuerpo.

El organismo inflamado, invadido por células adiposas, comienza a deteriorarse. Esta afección se produce también en la boca, donde el flujo sanguíneo a las encías disminuye y aparecen las enfermedades periodontales.

La alimentación: causa fundamental de la obesidad y de las enfermedades periodontales

Está totalmente demostrado que la alimentación y la falta de actividad física son dos de las causas que más influyen en la obesidad.  Las tendencias en la alimentación de los jóvenes indican:

  • Escaso consumo de frutas y verduras, alimentos básicos que proporcionan vitamina C, nutriente esencial para las defensas del organismo.
  • Disminución de la ingesta de calcio. El mercado ofrece muchas opciones poco saludables que sustituyen a la leche y sus derivados, cuyas propiedades alimenticias son irrelevantes.
  • Alto consumo de golosinas y de bebidas dulces, jugos con azúcar agregada y refrescos. Poco calcio y mucha azúcar es una combinación que afecta a la salud bucal; los azúcares son la causa de aumento de peso y de enfermedades.

Prevención: vida saludable

La obesidad es causa de un gran porcentaje de las enfermedades que afectan a las personas. Como hemos visto, también en lo relativo a la salud bucodental. El camino para contrarrestarla es adoptar un estilo de vida saludable.

Una alimentación adecuada y actividad física son los dos hábitos recomendados por los médicos. Generar estos hábitos desde la niñez evitará el riesgo de esta enfermedad que afecta a un alto porcentaje de la población mundial.