El cambio de estación y la llegada de los primeros fríos suelen venir acompañados de algunos problemas de salud entre los más pequeños de la casa. Para prevenir algunas patologías hablamos con el Dr. Carlos Iglesias, pediatra del servicio de urgencias pediátricas del hospital Mesa del Castillo.

¿La llegada del frío es la época más complicada respecto a la salud de nuestros hijos? La peor época es cuando el frío ya está instalado y los virus como el de la gripe han tenido tiempo de propagarse entre la población. Este año se ha retrasado el frío pero el comienzo de los colegios y las guarderías es un agravante, ya que al reunir a muchos niños en espacio cerrados se facilita mucho el contagio.

¿Cuáles son los virus más habituales cuando llega el frío? Ahora mismo ya estamos viendo muchos catarros, niños con mocos, bronquitis y bronquiolitis entre los niños predispuestos, y ha habido también una pequeña oleada de gastroenteritis, es decir muchos niños con vómitos y diarrea. Otros cuadros son la enfermedad boca, mano, pie, que consiste en la aparición de lesiones en estas regiones acompañadas de fiebre. No es grave, pero si no se conoce sorprende porque coinciden las lesiones en el interior de la boca, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

“El abuso de antibióticos debilita las defensas de nuestros hijos”

¿Cómo prevenir o reforzar el sistema inmunitario de los peques?

No existe ningún fármaco que nos permita evitar un contagio. Las únicas recomendaciones son una alimentación sana, una correcta higiene insistiendo mucho en el lavado de manos y también la aplicación de las vacunas disponibles, tanto las que están en el calendario de salud como el rotavirus o meningitis B.

En general hay que estar atentos a los problemas que surgen de enfermedades como los catarros, que a veces causan dificultades respiratorias, o la deshidratación en casos de gastroenteritis. En estos momentos en cuando los padres deben consultar al pediatra para tomar la mejor medida posible.

¿Solemos abusar de los antibióticos y medicamentos en general? Se tiende a sobre medicar a los niños. Muchas veces los padres buscan una pastilla mágica para cada cosa. Pero son pocos los fármacos aprobados para problemas concretos como los mocos, donde lo único recomendable son lavados nasales o la hidratación abundante, que van a ayudar a sentirse mejor a los niños para que su propio sistema inmune combata la enfermedad.

Disponemos de algunos fármacos que pueden ser útiles pero más en las complicaciones asociadas como las bronquitis o las diarreas. En ese momento los pediatras sí podemos intervenir de forma más contundente.

En cuanto a los antibióticos sí parece que los padres van tomando conciencia de nuestras explicaciones y de que la mayoría de enfermedades de la infancia son causadas por virus de distintos tipos pero que no son eliminados por ningún antibiótico. Nosotros reservamos los antibióticos para sobreinfecciones bacterianas, que pueden aparecer como complicaciones de esos cuadros víricos como una otitis o una neumonía tras un catarro.

El uso indiscriminado de los antibióticos hace que los gérmenes entren en contacto con ellos con mucha frecuencia y son capaces de generar mecanismos de defensa que les permite escapar a su acción y no ser erradicados, lo que puede obligarnos a la toma de medidas muy potentes que tampoco son buenas. Tenemos que ser conscientes de que el antibiótico es una herramienta muy útil a nuestra mano para combatir las infecciones pero que no es válido para todo, y desde luego no para los virus.

El antibiótico debe ser prescrito únicamente por el pediatra y no debería ser dispensado en las farmacias sin receta.

Otro de los problemas comunes son los piojos. ¿Algún consejo?

Lo primero que debemos saber es que los piojos viven sólo en la cabeza, que no producen ninguna enfermedad, y que la única complicación puede ser la infección de la piel por el rascado de los niños.

En cuanto al contagio, los piojos no vuelan ni saltan, pero trepan bastante rápido y pueden pasar de una cabeza a otra pero por un contacto directo pelo con pelo. Por tanto para evitar el contagio se recomienda recoger el pelo largo en coletas o taparlo con un pañuelo.

Existen algunas sustancias repelentes preventivas cuya eficacia todavía no está bien demostrada. Cuando hay algún niño con piojos en clase, se debe revisar a todos los niños cada dos o tres días sobre todo al inicio del cuadro. Para localizarlos, lo más fácil es mojar el pelo con crema suavizante y hacer un peinado con una lendrera de raíz a punta.

En cuanto al tratamiento, existe un insecticida llamado permetrina que está en varios preparados como champú o gel. Sólo lo utilizaremos en mayores de dos meses y siempre pautado por un pediatra. El procedimiento es lavar el pelo con un champú convencional y, estando el pelo todavía mojado, se aplica por todo el pelo. A los 15 minutos pasamos una lendrera, volvemos a lavar y dejamos secar al aire libre, mejor sin secador.

¿Cómo podemos acudir al hospital Mesa del Castillo para cualquier necesidad?

Estamos todos los días de 9 de la mañana a 9 de la noche y se puede acudir sin cita previa.