Medicina Hiperbárica

La Unidad de Medicina Hiperbárica del Hospital Mesa del Castillo consta de una cámara hiperbárica monoplaza dirigida por especialistas con amplia experiencia en el tratamiento de las dolencias a través de la oxigenación del paciente.

Esta Unidad está a disposición de pacientes que obtengan la prescripción de su médico o del equipo de la misma Unidad, una vez se haya determinado que el tratamiento es seguro y puede ser beneficioso para su dolencia.

¿Qué es la Medicina Hiperbárica?

La Medicina Hiperbárica estudia los cambios fisiológicos y fisiopatológicos de los seres vivos sometidos a presiones superiores a la atmosférica.

¿Qué es una cámara hiperbárica?

Una cámara hiperbárica es un recipiente hermético donde se crea un ambiente hiperbárico (de presión mayor a la normal). En esta cámara se realiza la administración de la oxigenación hiperbárica.

¿Qué es una cámara hiperbárica?

La oxigenación hiperbárica es un tipo de tratamiento basado en la respiración de oxígeno puro en el interior de una cámara hiperbárica, a una presión superior a la presión atmosférica normal.

El oxígeno respirado a presión se disuelve en el plasma, que es uno de los componentes de la sangre. De esta manera se logran grandes cantidades de oxígeno en la sangre arterial y venosa, el cual es aprovechado por los tejidos.

Estos niveles elevados de oxígeno producen efecto anti infeccioso, desedematizante (reduce acumulación de líquidos), detoxificante, formador de vasos nuevos y estimulador de la formación de colágeno (aumento de la velocidad de cicatrización) entre otros.

Cuando la oxigenación hiperbárica se administra adecuadamente existen los siguientes potenciales beneficios para el cuerpo:

  • Reducción de las burbujas de gas.

  • La entrega de mayores cantidades de oxígeno a los tejidos lesionados.

  • Promoción de la formación de vasos sanguíneos, especialmente en la micro-circulación, para aumentar el flujo sanguíneo.

  • Reducción del edema.

  • Reducción e inactivación de algunas infecciones.

  • Promoción de la curación de heridas.

  • Preservación de tejidos comprometidos.

  • Estimulación de la formación de hueso nuevo.

  • Reducción de los efectos de algunas sustancias tóxicas particulares.

La OHB es aplicada para:

  • Recuperación de tejidos en sufrimiento.

  • Lesiones refractarias, recaídas frecuentes.

  • Lesiones con necesidad de desbridamiento quirúrgico o amputación.

  • Condiciones clínicas en que sea el único tratamiento.

  • Lesiones graves y/o complejas.

  • Falla de respuesta a los tratamientos convencionales.

  • Empeoramiento rápido con riesgo de muerte.

  • Lesiones en áreas suaves: rostro, manos, pies, perineo, genitales, mamas.

  • Pie diabético, heridas crónicas, osteomielitis refractaria, sordera súbita, intoxicación por monóxido de carbono, gangrena gaseosa por clostridium, daño tisular causado por radiación, isquemia aguda y/o lesiones por aplastamiento, síndrome compartimental, infecciones necrotizantes, celulitis necrotizantes, fascitis, escaras, úlceras en piernas y pies, anemia aguda, quemaduras térmicas agudas, injertos de piel o colgajos comprometidos, esclerosis múltiple, consolidación de fracturas, embolia gaseosa arterial cerebral, enfermedad por descompresión (edi), osteorradionecrosis, entre otras.

Medicina Hiperbárica

La Unidad de Medicina Hiperbárica del Hospital Mesa del Castillo consta de una cámara hiperbárica monoplaza dirigida por especialistas con amplia experiencia en el tratamiento de las dolencias a través de la oxigenación del paciente.

Esta Unidad está a disposición de pacientes que obtengan la prescripción de su médico o del equipo de la misma Unidad, una vez se haya determinado que el tratamiento es seguro y puede ser beneficioso para su dolencia.

Medicina hiperbárica

¿Qué es la Medicina Hiperbárica?

La Medicina Hiperbárica estudia los cambios fisiológicos y fisiopatológicos de los seres vivos sometidos a presiones superiores a la atmosférica.

¿Qué es una cámara hiperbárica?

Una cámara hiperbárica es un recipiente hermético donde se crea un ambiente hiperbárico (de presión mayor a la normal). En esta cámara se realiza la administración de la oxigenación hiperbárica.

¿Qué es una cámara hiperbárica?

La oxigenación hiperbárica es un tipo de tratamiento basado en la respiración de oxígeno puro en el interior de una cámara hiperbárica, a una presión superior a la presión atmosférica normal.

El oxígeno respirado a presión se disuelve en el plasma, que es uno de los componentes de la sangre. De esta manera se logran grandes cantidades de oxígeno en la sangre arterial y venosa, el cual es aprovechado por los tejidos.

Estos niveles elevados de oxígeno producen efecto anti infeccioso, desedematizante (reduce acumulación de líquidos), detoxificante, formador de vasos nuevos y estimulador de la formación de colágeno (aumento de la velocidad de cicatrización) entre otros.

Cuando la oxigenación hiperbárica se administra adecuadamente existen los siguientes potenciales beneficios para el cuerpo:

  • Reducción de las burbujas de gas.

  • La entrega de mayores cantidades de oxígeno a los tejidos lesionados.

  • Promoción de la formación de vasos sanguíneos, especialmente en la micro-circulación, para aumentar el flujo sanguíneo.

  • Reducción del edema.

  • Reducción e inactivación de algunas infecciones.

  • Promoción de la curación de heridas.

  • Preservación de tejidos comprometidos.

  • Estimulación de la formación de hueso nuevo.

  • Reducción de los efectos de algunas sustancias tóxicas particulares.

La OHB es aplicada para:

  • Recuperación de tejidos en sufrimiento.

  • Lesiones refractarias, recaídas frecuentes.

  • Lesiones con necesidad de desbridamiento quirúrgico o amputación.

  • Condiciones clínicas en que sea el único tratamiento.

  • Lesiones graves y/o complejas.

  • Falla de respuesta a los tratamientos convencionales.

  • Empeoramiento rápido con riesgo de muerte.

  • Lesiones en áreas suaves: rostro, manos, pies, perineo, genitales, mamas.

  • Pie diabético, heridas crónicas, osteomielitis refractaria, sordera súbita, intoxicación por monóxido de carbono, gangrena gaseosa por clostridium, daño tisular causado por radiación, isquemia aguda y/o lesiones por aplastamiento, síndrome compartimental, infecciones necrotizantes, celulitis necrotizantes, fascitis, escaras, úlceras en piernas y pies, anemia aguda, quemaduras térmicas agudas, injertos de piel o colgajos comprometidos, esclerosis múltiple, consolidación de fracturas, embolia gaseosa arterial cerebral, enfermedad por descompresión (edi), osteorradionecrosis, entre otras.