El Dr. Ángel Vargas (Col. 3006128) es especialista en Medicina del Aparato Digestivo del Hospital Mesa del Castillo. Una de las dolencias más comunes que llegan a su consulta es el intestino irritable, enfermedad crónica que afecta la calidad y el estilo de vida de quien la padece.
El intestino irritable es un trastorno crónico del tubo digestivo muy frecuente en la población y constituye una de las dolencias más frecuentes en las consultas de los especialistas de Aparato Digestivo. No existe ninguna enfermedad orgánica de base pero provocan una afectación importante de la calidad de vida de los pacientes debido a un abanico de síntomas digestivos muy variable.
No se sabe exactamente cual son las causas de dicho trastorno, hay varias teorías para intentar explicar el origen del trastorno, como son las alteraciones de neurotransmisores implicados en la motilidad intestinal, alteraciones de la flora bacteriana, alteraciones de la sensibilidad visceral, etc. Pero todavía nadie conoce cuál es la causa de dicho trastorno.
Los síntomas son muy variados entre los pacientes, pero incluyen: dolor abdominal, distensión abdominal, flatulencia, diarrea, estreñimiento, aparición de moco en las heces, etc.
No existe ninguna prueba que pueda diagnosticar el intestino irritable, lo que se debe realizar son pruebas diagnósticas para descartar otras patologías, y entre ellas se incluyen analíticas de sangre, de heces, pruebas radiológicas y endoscópicas, dependiendo de la sintomatología.
El tratamiento depende de la sintomatología e incluye medidas higiénicas y dietéticas como la ingesta de fibra en la dieta, realizar un mínimo de 5 comidas al día, masticar muy despacio la comida, ejercicio físico, etc. Desde el punto de vista farmacológico se pueden utilizar procinéticos, espasmolíticos, probióticos, analgésicos, etc. Y en ocasiones se utilizan benzodiacepinas y antidepresivos, que han demostrado la mejoría clínica de estos pacientes.
Como base del tratamiento, es fundamental el tranquilizar y comprender al paciente explicando en la consulta cuál es su patología y la ausencia de desarrollo de enfermedades intestinales futuras. En ocasiones, cuando se acompaña de trastorno de ansiedad y/o de depresión la psicoterapia ha resultado eficaz en el control de síntomas.
Es una enfermedad crónica con la cual el paciente debe aprender a convivir y suele aparecer en episodios más o menos largos por lo que precisará de tratamiento por temporadas.
En la mayoría de los casos conseguimos buenos resultados y una mejora de la calidad de vida del paciente.



















