Intervenido de forma mínimamente invasiva un cálculo renal complejo

Los doctores Enrique Cao Avellaneda y Pedro López Cubillana realizaron hace pocos días una intervención novedosa a nivel privado en la Región de Murcia. Se trata de una Cirugía Retrógrada Intrarrenal (RIRS) para el tratamiento de un cálculo renal, un procedimiento quirúrgico endoscópico que permite el tratamiento de patología en el interior del riñón sin necesidad de heridas. El paciente fue anestesiado, intervenido de manera exitosa y dado de alta en menos de 24 horas.

El paciente presentaba múltiples cálculos en el interior del riñón que anteriormente debían ser tratadas con combinación de técnicas más invasivas y mayor tiempo de recuperación para el paciente. Los urólogos Cao y López Cubillana, con amplia experiencia previa, fueron los encargados de aportar esta novedosa técnica en el hospital murciano.

Para la realización del RIRS, el acceso al interior del riñón se realiza a través del orificio natural de la uretra, siguiendo el tracto urinario de manera ascendente hasta el interior del riñón. Una vez allí, se pueden realizar múltiples procedimientos: fragmentación de cálculos, toma de biopsia, fulguración de pequeños tumores, apertura de estenosis y otros.

Cálculos renales complejos, con solución sin cortes

Para ello, se utiliza un instrumento denominado ureterorrenoscopio flexible. El utilizado en este caso, el recientemente comercializado Lithovue, está conectado a una cámara-monitor HD, ofreciendo una imagen de alta definición. Su flexibilidad permite alcanzar cualquier localización del interior del riñón, el desplazamiento por su interior de manera no traumática y la utilización del láser Holmio para la fragmentación de los cálculos o tratamiento de tumores uroteliales. Se trata además de un instrumento de un sólo uso, por lo que cada paciente lo «estrena» en su intervención, evitando los problemas secundarios al desgaste por el uso.

Actualmente y por sus excelentes resultados, la guía clínica de la Asociación Europea de Urología del año 2016 recomienda el uso de esta técnica por cirujanos expertos para el tratamiento de litiasis renales de hasta 2cm o de difícil resolución por otras técnicas. La tasa de eliminación de los cálculos según estos criterios se sitúa en torno al 90%.